Review of “Esto temía, esto deseaba” by Rafael-José Díaz

Ropa quemada. Sobre Esto temía, esto deseaba (2017),
de Pablo Fidalgo Lareo

By Rafael-José Díaz*, at Vallejo&Co

Sin que sepamos cómo, nos vemos de pronto recitando un poema, susurrando luego otro, incluso moviendo los labios sin emitir sonidos, o hablando sin abrirlos, los labios, como si nos dijéramos el poema desde dentro. En cualquier caso, hay un movimiento, pautas de dicción, lazos invisibles entre las palabras escritas y la voz que las pronuncia. No siempre ocurre esto cuando se lee poesía. Hay poemas que preferimos no escuchar; que, incluso, quisiéramos no haber leído o que no hubieran sido escritos nunca. Los de Pablo Fidalgo Lareo, no: pasan por dentro de nosotros y arrastran a su paso mucho derrubio, residuos de otras épocas, vivencias convertidas en costras, tachaduras que una vez fueron intimidad, conversación, entendimiento. Hay en su poesía un imperioso deseo de articulación: nace pronunciada, desgajada como sonido de un silencio que la abrazó durante demasiado tiempo. Su pronunciación es su ser: mientras se habla, mientras se escucha, vivimos en un mundo mejor, no estamos recluidos, evidenciamos nuestra persona y nuestro pacto con la vida, somos libres mientras podamos escucharnos hablar.

No conocía la poesía de Pablo Fidalgo Lareo cuando un día me acerqué a escucharlo a la librería Rafael Alberti, de Madrid: su voz nos convocaba a todos los presentes a una especie de ceremonia quirúrgica. Extirpar y suturar, decía, cortar y coser, lavar y secar, abrir y cerrar, decía. El flujo continuo de sus palabras se entendía como un movimiento de ida y vuelta entre lo insoportable y lo indecible. Asistíamos a una lectura en la que el lector nos ofrecía con primorosa elegancia un material sórdido con el que no sabíamos si debíamos vomitar o regocijarnos. Mis padres: Romeo y Julieta se llamaba el libro que en aquella ocasión se presentaba. De esto hace unos cuatro años.

Ahora Pablo Fidalgo publica un nuevo libro: Esto temía, esto deseaba, también en Pre-Textos. El título, tomado de un verso de Mario Luzi, nos sitúa desde el principio en una encrucijada de difícil resolución. Entre el temor y el deseo, que es casi como decir entre temor y temblor, los poemas se dividen en tres partes –de extensión desigual: de un solo poema la primera y la tercera; de veinte poemas, la segunda– y un epílogo. Podríamos pensar que la primera parte, el poema titulado “Un año sin volver a casa”, constituye una suerte de advertencia, un pórtico: a partir de aquí, se nos dice, nos internamos en un territorio sin nombre, poblado por seres cuyos rastros han ido quedándose marcados en el “exiliado” –o transterrado– que habla; que habla como alguien que encontró en la derrota el secreto para salir adelante, que comunica esto a quienes nunca creyeron en él y que necesita saber que el lugar del que partió sigue estando allí siempre aunque ya apenas signifique para él más que lo significan las demás casas en las que ha vivido: temporadas de vida desdibujadas en un diario. El lector quisiera saber muchas veces quién es este tú al que el poeta se dirige, o quién es cada alguien mencionado, quiénes son los ellos con los que se convive o de los que el poeta parece haberse alejado.

Hay que pensar que esta indeterminación nominativa, esta diseminación de las referencias personales debe leerse muchas veces como una paradójica invocación a los demás, a los otros a quienes no se nombra pero que a los que constantemente se les tiende una palabra, se les plantean preguntas, se les evocan momentos compartidos. Tú puede ser en cada poema un tú distinto. Y, por este mismo motivo, también yo puede ser muchos yoes. Cabe leer cada poema como las firmas trazadas en un libro de registro, sólo que no hay un solo libro de registro, sino muchos: uno por cada habitación, uno por cada ciudad, uno por cada mes, por cada año pasado sin volver a casa.

“Yo soy la prueba de que se debe estar en todo / o no estar”: así comienza el poema “París”, uno de los que conforman la segunda parte del libro, titulada “Mezzogiorno”. Los poemas aluden ahora a ese año fuera de casa, o a muchos años, y se sitúan en Lisboa, en Italia, en París. El movimiento, la dispersión, la “revisión de todo”, son aquí las premisas de un discurso que da cuenta de una serie de aprendizajes hechos en carne propia, sin guías ni orientaciones, sin fases de prácticas y “a pelo”, si se puede decir así. No hay aquí otra posibilidad sino la de lanzarse a experimentar vidas posibles, situaciones inexploradas, convivencias imposibles, amores inútiles. A pie de playa, muchas veces, vemos a una figura al trasluz: lo ha perdido todo pero sonríe, regresa a una habitación en la que guarda unos pocos recuerdos, o eso cree. En una maleta, a medio deshacer, hay unas pocas prendas pasadas de moda. En esta especie de danza en medio del ring de la vida (véase el poema “Rumble in the jungle”, dedicado al célebre combate Ali-Foreman), lo importante es encajar, un golpe tras otro, y reservar en nuestro interior todo lo salvaje, la rabia transformada en ternura, la “caricia” de Ali sobre el rostro de Foreman. La vida es una especie de danza al acecho, pero también un escenario en el que cuenta cómo se entra o cómo se sale de él. Importa la paciencia de que se disponga para sufrir toda la presión: esa imperceptible virtud que pocos valoran, sobre todo si esos pocos forman parte de nuestro pasado.

Si desde el interior de las palabras que Pablo Fidalgo hace circular en sus poemas –incluso literalmente: hay muchos da capo en algunos de sus poemas– surge ese ritmo envolvente que requiere ser proyectado, prolongado en voz, entonado con paciencia y precisión, no es menos cierto que resulta curioso que esas mismas palabras de las que emana una música tan aparente ceremoniosa sean casi siempre vocablos comunes, perfectamente habituales en la conversación natural. Hay algo, pues, de conversación ritualizada, de quebradiza confidencia en estos poemas.

Dichas así, con tal nivel de concreción, quiero decir dichas como si cada palabra volviera a reunirse con su sentido perdido, el efecto es el de un regreso al lugar natal, pero sin ninguna nostalgia, sin arrepentimiento, apenas con la cantidad precisa de vergüenza, el sentimiento que para Pablo Fidalgo resulta más difícil de erradicar. La concreción es aquí, paradójicamente, también inconcreción, pues las palabras se dicen sin que quede acotado en ellas un sentido único: se abren, así pues, a cualquier posibilidad. Consiguen, de una manera poco habitual y que es difícil de describir, una ambigüedad que nos alivia e inquieta a la vez. Las leemos y sabemos que en ellas ocurre algo muy intenso que ellas mismas nos ayudan a esquivar.

La tercera parte del libro, titulada “Historia de amor con una bestia”, el poeta se sumerge en busca de un pasado que emerge transformado en una especie de monstruo bicéfalo. Por un lado, lo que podríamos denominar el pasado efectivo, vinculado, de algún modo, a los pésimos recuerdos de infancia, de juventud, y simbolizado por esa ropa quemada en una habitación de hostal. Por otro lado, lo que quizá podría nombrarse como el pasado ensoñado, constituido por todos esos deseos encapsulados, sueños guardados, fotografías conservadas: imágenes abiertas que permiten dar un paso en dirección al futuro, ofrecerle a la persona amada esa imagen final: “Y es hacia nosotros hacia donde va el mundo”.

Las “marcas” de las que habla el poema incluido a modo de epílogo, “Libro de horas”, forman parte de ese dolor difícil de nombrar, de lo temido y lo deseado: en gran medida podríamos entender que “esto” que se teme y se desea, según el título luziano, es la misma cosa, impronunciable, indicada sólo a través del pronombre, de la opaca neutralidad casi carente de significado. El último poema es una oración sin sujeto, sin dios. Una oración que habla de la herida y de la posibilidad de perdonar para verse libre de una mancha originaria, de una marca inscrita en la piel. Tras tantos viajes, que son en el fondo uno solo, nos encontramos aquí en el borde de lo que puede decirse: con temblor, con temor –pero con insaciable deseo– leemos en alto unas palabras que nos permiten vernos mejor, ver lo que sólo en ciertos márgenes podemos vislumbrar.

*(Santa Cruz de Tenerife-España, 1971). Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de La Laguna. Fue lector de español en la Universidad de Jena y en la Universidad de Leipzig. Dirigió entre 1993 y 1994 la revista Paradiso. Ha publicado entregas de su diario, entre las que cabe destacar La nieve, los sepulcros (2005), y traducciones de Arthur Schopenhauer, Hermann Broch, Philippe Jaccottet, Gustave Roud, Pierre Klossowski, Jacques Ancet, Fabio Pusterla, Ramón Xirau y William Cliff. Como ensayista, ha reunido en Rutas y rituales una selección de sus ensayos escritos entre 1993 y 2003. Y, como narrador, ha publicado un primer libro de relatos, Algunas de mis tumbas, dos libros de prosas titulados, respectivamente, Insolaciones, nubes y Disolución; y, ya en 2014, su primera novela, El interior del párpado. Mantiene desde hace más de cuatro años el blog ‘Travesías’ (www.rafaeljosediaz.blogspot.com), en el que va publicando apuntes, relatos, poemas y textos misceláneos. Actualmente es profesor en el I.E.S. Pintor Antonio López de Madrid. Ha publicado en poesía El canto en el umbral (1997), Llamada en la primera nieve (2000), Los párpados cautivos (2003), Moradas del insomne (2005), Antes del eclipse(2007) y Detrás de tu nombre (2009). En 2012 reunió toda su poesía en un volumen titulado La crepitación. Poesía 1991-2006.

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Two reviews of “Habrás de ir a la guerra que empieza hoy”

« HABRÁS DE IR A LA GUERRA QUE EMPIEZA HOY » Exil universel, empreintes fortes et poésie sur papier

PAULA GOMES 15 MAY, 2017

Une dédicace laissée sur un livre d’origami, intitulé Papirozoo et Pablo Fidalgo Lareo se replonge dans son histoire familiale à travers le portrait de son grand-oncle, Giordano Lareo. Au fond de la scène noire, un homme de dos devant un monticule de cocottes en papier blanc. Pablo Fidalgo Lareo s’efface et l’individu se retourne. C’est soudain Giordano Lareo, sous les traits de Cláudio da Silva qui revient sur son parcours et dialogue au présent. Parti de Vigo pour échapper au régime franquiste, il devient professeur, traducteur, trésorier de la République à Buenos Aires et auteur du premier livre de figures de papier en Argentine. Un témoignage bouleversant où l’on perçoit la solitude, les tiraillements et la vie de l’exilé où se mêlent joies et espérances. Qu’aurions-nous fait en de telles circonstances ? Quelle est notre regard face aux migrants, réfugiés ? Les chemins de la mémoire et de la liberté sont sinueux, une vie ou même plusieurs générations sont parfois nécessaires.

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A travers cette création documentaire, Pablo Fidalgo Lareo revient sur la guerre civile qui a divisé l’Espagne et fait plus de 400 000 morts, une plaie restée ouverte. Si certains se sont murés dans le silence, d’autres ont quitté le pays définitivement. La mise en scène déroule la vie de l’homme qui pose des cocottes en papier sur scène avec un geste maîtrisé, annonçant une fin inéluctable. Ces figures n’apportent pas grand chose sauf peut-être quand le comédien y associe du mouvement, telle l’image de la naissance. La dramaturgie est renforcée par l’adresse au public, faisant jaillir la réalité de l’exil au présent. Cláudio da Silva habite ce personnage avec une force naturelle et magistrale. Ses propos sont empreints de mystère, il promet une explication plus tard gardant ainsi l’attention du public. En effet, l’acteur portugais a lui aussi connu l’exil comme nous le découvrons à la fin. Né en Angola, sa famille revient au Portugal suite à la décolonisation du pays, accélérée par la révolution des oeillets en 1974. Le texte fort de Pablo Fidalgo Lareo est d’une poésie rare et précieuse. L’exil consenti ou pas laisse des traces dans la vie et dans les mémoires bien au-delà de ce que l’on peut imaginer. Un voyage poétique dans le temps et l’espace, un exil qui se déroule à l’infini et dont la portée est universelle.

Habrás de ir a la guerra que empieza hoy

Ce spectacle est au programme de la 8ème édition de Chantiers d’Europe, un festival dirigé par Emmanuel Demarcy-Mota qui met à l’honneur les artistes et les compagnies de pays voisins. Issus d’une génération née après les grandes guerres, les révolutions, leur regard est engagé et singulier dans une Europe pleine d’incertitudes et à l’épreuve de crises sociales, politiques et morales. Des créations diversifiées et un renouveau des codes d’un théâtre documentaire, citoyen et participatif pour réaffirmer le rôle de la culture et du partage aujourd’hui. Des rendez-vous à suivre jusqu’au 24 mai avec deux expositions à l’Espace Pierre Cardin : Révolution et Démocratie, le rappel des oeillets un regard sur la révolution de 1974 au Portugal qui mit fin à la plus longue dictature d’Europe et Le Dôme – Migration 2 de la Cie Good Chance Theatre (Royaume-Uni), lieu d’échanges et de rencontres autour de films, œuvres d’art et performances effectués auprès des migrants à Calais et à Paris.

 

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La carta e le sue pieghe nella pièce di Pablo Fidalgo Laero a Lubiana

Patrizia Farinelli. 26 August, 2017

Poggia su dei semplici fogli bianchi Habrás de ir a la Guerra que empieza hoy, pezzo del poeta, drammaturgo e regista spagnolo Laero, direttore artistico de Escenas do Cambio. Festival de invierno de teatro, danza y Arte di Santiago di Compostela. Poggia su dei semplici fogli bianchi, perché, in termini concreti, sono degli uccelli di carta, costruiti con la tecnica dell’origami, a farne l’unico oggetto di una scena improntata all’essenzialità, e anche perché, in termini metaforici, il concetto di foglio bianco vi apre una serie di riflessioni di tipo poetico, metapoetico, storico ed esistenziale. A valenza doppia dunque la presenza di carta nella pièce, a ricordare, come voleva Calvino, che in ambito estetico la leggerezza non esclude peso. E quell’equilibro, qui, c’incanta. Ha incantato, più precisamente, il pubblico presente alla rappresentazione datane a Lubiana il 25 agosto, nel corso del festival Mladi levi (18.-27.8.2017) una rassegna internazionale di spettacoli di scena, che compie vent’anni, e dove questa proposta, assieme a quella di Rau (Five easy pieces) spiccava per qualità.

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Costruito come un soliloquio, preceduto e seguito da due brevi innesti autobiografici, Habrás de ir a la Guerra que empieza hoy porta a incontrare Storia, microstoria e racconto. Se la riflessione politica vi resta sempre presente sullo sfondo, veicolata, com’è, dalla vicenda di Giordano Lareo, uomo di idee repubblicane finito in Argentina per sfuggire al franchismo, tale riflessione non si risolve poi certamente solo in termini di lotta contro un regime dittatoriale. Già il titolo, nella sua ambiguità, lo segnala. Il caso bizzarro dell’esule che costruisce origami e ci scrive sopra anche un manuale (Papirozoo), fa piuttosto da generatore a domande sul senso della vita e della parola. Al centro di un discorso che, nella resa datane sulla scena dal portoghese Cláudio da Silva coinvolge in modo raffinato e graffiante anche gli spettatori, stanno la guerra quotidiana con le questioni urgenti che uno – tanto più se «sta fuori» – si pone. Un’idea di politica che passa, allora, anche per il compito di raccontare (ai propri figli?) che cosa sia il mondo o per quello di (rac-)cogliere i segni di quanto il fare umano traccia: nella loro diversità, nel loro sapore.
Inutile ricordare che «foglio bianco» sta per possibilità, per progetto. E che carta dice scrittura, dice memoria. Ma attività di memoria vuole ripetizione – si pretende in quel discorso. Di conseguenza sono dei gesti ripetuti, in cui si lascia cogliere tanto il passare del tempo quanto la tenacia di un progetto, a improntare il movimento durante la performance. Un movimento che tesse lentamente la trama di un esistere, configurando lo spazio attraversato. Se dalla possibilità racchiusa in una manciata di fogli bianchi può uscire anche una grande pagina scritta, Lareo e la sua équipe ce ne regalano una pregnante, aerea. Da leggere, da vedere. E magari la prossima volta in Italia.

 

 

 

Review of “Esto temía, Esto deseaba” by Carlos Alcorta

Review published by Carlos Alcorta at Sotileza from El Diario Montañes, on 26/05/2017 and at his blog.

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PABLO FIDALGO LAREO. ESTO TEMÍA, ESTO DESEABA. EDITORIAL PRE-TEXTOS, 2017

Pocas trayectorias poéticas recientes han gozado de un consenso crítico tan abrumador desde su primer libro, “La educación física” (2010), como el que disfruta, con todo merecimiento, Pablo Fidalgo Lareo (Vigo, 1984), un poeta que salta a la escena poética —la otra, la escena teatral, la frecuenta también con un éxito notable— con una obra ya plenamente madura que en las siguientes entregas (“La retirada, 2012; “Mis padres Romeo y Julieta “,2013 y “Tres poemas dramáticos”, 2015) se ha ido consolidando como una de las más originales y cualitativamente más importantes de la joven poesía en castellano. “Esto temía, esto deseaba” (título que proviene de un verso del poeta italiano Mario Luzi), su nuevo libro confirma y, si cabe, sobrepasa las expectativas que había generado su obra precedente. Dueño de una retórica que tiene en el lenguaje coloquial, conversacional en ocasiones, su mejor baza, Fidalgo es capaz de enlazar distintos campos temporales para hacerlos convivir en un mismo plano semántico, acaso porque para él el pasado, su historia íntima no esté congelada en un álbum de recuerdos sin desprecintar o en un mural de fotografías enmarcadas en el rincón más sombrío de la casa familiar (la crudeza que toda historia, tanto individual como colectiva, lleva en sus seno necesita pasar por el filtro del lenguaje para digerirse, para hacerse soportable). Sus antepasados forman parte de un presente que el autor asume, aunque las consecuencias de tal asunción no sean aceptadas de buen grado, sin amargas críticas, sino con un profundo deseo de justicia: «No soy uno que quiso vivir en otro tiempo y en otro país,/ uno que reniega o ajusta cuentas./ Soy sólo alguien que escucha/ cómo otros aman juntos las palabras./ ¿Tú me entiendes cuando digo/ que hay que aprender a envejecer en plena juventud?». A uno le parece estar escuchando al Cernuda del «Díptico español», leyendo versos como estos. Resulta digno de admiración, por otra parte, cómo, con un lenguaje tan alejado de la grandilocuencia y del esteticismo banal, de las picardías del verbalismo, un lenguaje del que está ausentes los hermetismos y las ambigüedades semánticas, el autor consigue crear una atmósfera de incertidumbre y de desolación que va envolviendo al lector, quizá por que «Todo es ajeno menos la vergüenza», una vergüenza que tiene mucho que ver con el silencio colectivo que presidió la convivencia durante los años de la dictadura y sobre el que el poeta, pese a juventud («Todos hablaron siempre de mi juventud, de mi risa/ pero, ¿y si mi seriedad ya madura/ fuese mejor que mi risa/ y yo no me hubiera dado cuenta?») reflexiona con crudeza. Y es que la poesía de Pablo Fidalgo Lareo gira en torno de dos ejes fundamentales, la reivindicación histórica de los vencidos, y la reinvención de una familia desbaratada por el desgaste vital: «Tus padre se han muerto dentro de un libro», escribe con crudeza. El libro está estructurado en tres partes, la primera —«Un año sin volver a casa»—, compuesta por un extenso poema de igual título es la más íntima. En ella relata la experiencia de extrañamiento que sufre en la casa familiar y cómo la distancia va recomponiendo ese escenario que contempla ahora con nostalgia y conmiseración. La segunda parte —«Mezzogiorno»— es la más sustancial del libro: Lisboa, Sicilia, París, son algunos de los lugares en los que el poeta va construyendo su identidad, a veces con el auxilio de referentes oníricos, otras con retazos de un mundo que parece suceder a su alrededor sin su participación, como si todo conspirara en contra de la vida. Los poemas están construidos a modo de diálogo con un tú innominado (que, en ocasiones, es un trasunto del yo que se interroga), lo que alimenta la tensión narrativa, pero, al mismo, puede sumir al lector en un desconcierto similar al que padece el espectador cuando un mismo actor representa diferentes personajes. A pesar de la extensión de una gran parte de estos poemas, de su narratividad, parecen estar construidos por fragmentos que se han ido ensamblando con solvencia, hasta crear una unidad semántica irreprochable. Hay una evidente relación con “Cuatro cuartetos” de Eliot, tanto en la construcción del poema como en el intento de dotar a cada palabra de un fuerte significado: «Porque uno solo ha aprendido a dominar las palabras/ para decir lo que ya no tiene que decir», escribe el poeta británico. Fidalgo también enumera en su libro lugares con los que ha mantenido una relación conflictiva. El afán por romper con el pasado no siempre está expuesto con desesperación. Subyace una vitalidad que nace de haberse quitado un peso de encima, un peso que había lastrado su existencia hasta ese momento, como queda de manifiesto en la tercera parte del libro, «Historia de amor con una bestia» y en el «Epílogo», poema lleno de sombrías meditaciones sobre el propósito que guía su vida, desde el nacimiento a la actualidad, con el finaliza este libro excepcional.

Review of Tres poemas dramáticos by Carlos Alcorta

Tres poemas dramáticos
Published by Carlos Alcorta at his blog,
on 24th February, 2016.

 

“(…) The German poet Gottfried Benn claimed that art is able to eliminate time and history because it goes deep into the intimate experience of each individual to become part of their genetic heritage. Pablo Fidalgo Lareo is a perfect example of that alliance and how to exercise memory, without paraphernalia or semantic ambiguities, it is the best way to prevent us from being stolen the present time.”

Read full text in Spanish here.

 

Público chooses Habrás de ir a la guerra que empieza hoy

Público chooses http://www.publico.pt/culturaipsilon/o-melhor-de-2015/teatro as best play of the year in Portugal.

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©Marta Pina

Text: Inês Nadais

Encravada na garganta do século XX, a Guerra Civil de Espanha é um daqueles raros fenómenos que parecem ter o poder explicar tudo o que aconteceu à Europa (e ao mundo que ela ainda tinha sob a sua influência nesses anos 30). Descendente de uma família galega brutalmente tocada pelo embate entre republicanos e nacionalistas, e literalmente obrigada a lamber as feridas dos fuzilamentos e do exílio forçado, Pablo Fidalgo Lareo (Vigo, 1984) tem dedicado boa parte da sua escrita para teatro a escavar o tema, quebrando em delicados objectos autobiográficos e familiares o pacto de silêncio com que a Espanha democrática tentou arrumar o assunto de uma vez por todas. Assim descrita, a operação de resgate da memória de um país, a partir do resgate da memória de uma família, que permitiu um espectáculo tão extraordinário como Habrás de ir a la guerra… parece só mais um franchisedo tão dominante paradigma do teatro documental: só que entra aqui em cena uma poética fulgurante, tanto ao nível da cena como ao nível do texto (Pablo Fidalgo Lareo foi aliás editado este ano em Portugal pela Averno), e tudo se transforma. E depois há um actor, Cláudio da Silva, cujo corpo marcado pela poliomielite e por um outro exílio ainda mais próximo (o que se seguiu à descolonização de Angola) torna excepcionalmente real, iluminando-a à luz muito concreta da nossa própria experiência como portugueses e do poderoso milagre final, esta história de gente que estará sempre a mudar de assunto, sempre a dobrar e a desdobrar, sempre com as malas feitas. I.N.

Review of Autobiografía de mi generación. Martín López-Vega.

Published by Martín López-Vega at his blog Rima Interna

on 25/05/2015

Pablo Fidalgo: Personal memory, collective memory.

From his dual dedication to poetry and theater-not one know well in what order, although it is a coexistence that enriches both aspects of his work creatively Pablo Fidalgo (Vigo, 1984) is building, at full speed, one of the most interesting literary careers of the last generation. The book that concerns us, Autobiografía de mi generación (Fundación MARCO) will be difficult to get, but the effort is worthwhile. What we have here is not just a book of Fidalgo; There is much more, because the volume includes long texts by Olga Novo, Cláudia Dias, Eduardo Pérez-Rasilla or Miguel Bonneville, among others.

Read full text in Spanish here.

(…)

Un día mi marido compró el proyector y una películaAutobiografía de mi generación

La vimos esa misma noche y le gustó tanto

Que al día siguiente ya tenía la cámara

Yo era como una actriz entonces

Ahora todas esas imágenes hablan de la muerte

Hablan del paso del tiempo

Hablan de la desesperación salvaje

Con la que algunos hombres se agarran a la vida

Esas imágenes ahora se me vuelven violentas

Porque si las miramos atentamente

Podemos encontrar en ellas todas nuestras frustraciones

Entendéis lo que quiero decir ¿verdad?

En ese intento de acto de amor

Se ve la incapacidad natural de cualquier ser humano

Para amar durante mucho tiempo

Las imágenes eran muy poderosas en la dictadura

En un tiempo de silencio las imágenes

Se vuelven subversivas muy fácilmente

(…)

Review by Carlos Alcorta. Autobiografía de mi generación.

Published by Carlos Alcorta at his blog

on 04/05/2015.

PABLO FIDALGO LAREO. AUTOBIOGRAFÍA DE MI GENERACIÓN. FUNDACIÓN MARCO. MUSEO DE ARTE CONTEMPORÁNEA DE VIGO, 2014

“Autobiografía de mi generación “speaks of the disaster that previous generations have given us, and of an Europe that will never be what it was […] We are a generation that has in its grandparents their vital references,”- Fidalgo writes in the opening pages. But this is not just a book written by Pablo Fidalgo Lareo (Vigo, 1984). It is a collective project born as a culmination of Material Memoria season, which was held at MARCO, Museo de Arte Contemporáneo de Vigo. It includes, besides Fidalgo’s, texts of Eduardo Pérez-Rasilla, Alberto Ruiz de Samaniego, Cláudia Dias, Rui Catalão, Gabino Rodríguez, Olga Novo and Miguel Bonnenville (…)”

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Review of Autobiografía de mi generación. Álvaro Valverde.

Posted in 22/01/15

By Álvaro Valverde at his blog:

camisa af revisada.indd(…) what this reader can say about this book, (…) is that it is pure poetry. Or literature, if preferred. I say poetry because, for starters, monologues of Fidalgo and his grandparents are placed, as stated, in verse. To follow, because nothing else seems to me when I read them. And this aplies, again, not only to grandparents’ interventions but also to Galician poet’s ones. He lifts, from memory against forgetting, a monument of sound and sense, with an unavoidable political meaning, that one may think illusory in this weak and fragile time in which we live, so little epic. That’s the point: to build a new epic for a new ethic, as we read there.
The strength of the literary and theatrical experiment- an act of resistance, back to the wild life- is equal to the task. For between lines leak profound lines, reflections entirely relevant, brutal truths, however, packed with delicateness.(…)

Read full text in spanish here.

Biographies that matter

Review of O estado salvaxe. Espanha 1939.

At Teatro Crítico Universal. Blog within Revista Galega de Teatro.

By Manuel Xestoso.

O estado salvaxe. Espanha 1939.
O estado salvaxe. Espanha 1939.

It seems that  awareness that public life is built with bricks of different personal stories it’s expanding. A little intra-story of who tried to buildquiet or kept quiet an existence during the dictatorship of Franco is enlightening to develop the collective picture of that time. To reveal yesterday’s hidings then serve also to reveal what hides silences today.

To read full text here.

Intrastory of love. By Olga Novo.

Intrastory of my people

Porque allí donde ha habido un baile verdadero

todo queda en movimiento durante un siglo. 

Pablo Fidalgo Lareo

I was born in motion,  in a SIMCA 1200 blue. I am from Vilarmao, a village in Lugo that does not appear in the maps. I come from a poor peasant family. My brothers and I were the first to have access to studies and Knowledge, coming from other knowledge, and to be able to know the history  coming just from the intrastory. From there I speak. (…)

To read the full text in galician here, and in spanish here.